martes, 10 de mayo de 2011

¿EN QUÉ CREÍAN ESTOS ROMANOS?

Tal y como ocurría entre los griegos, los dioses de los romanos eran "muy humanos" y compartían con nosotros múltiples defectos y vicios, aunque eso sí, eran inmortales e infinitamente superiores a la gente común. 
Estos romanos no se comieron mucho el coco inventando nuevas divinidades y básicamente copiaron el divino equipo de los griegos: Zeus pasó a denominarse Júpiter, Hera fue Juno, Dionisios se transformó en Baco, Atenea en Minerva, Poseidón (el famoso dios de los océanos) se convirtió en Neptuno (para más gloria de los atléticos) y Afrodita, la diosa del amor, fue Venus.
Mantenían los lazos y líos familiares que ya caracterizaron a los dioses griegos. Pero los romanos, como pueblo conquistador que fueron de todo el Mediterráneo y Oriente Próximo, fueron incorporando otros dioses que les gustaban de los territorios que se convirtieron en provincias del imperio. Así, Isis, que era una diosa egipcia pasó a formar parte del culto romano y de la zona de Frigia (en la actual Turquía) incorporaron a la diosa Cibeles (para satisfacción esta vez de los madridistas).